Tempus fugit
Suele atribuírsele a William Shakespeare la siguiente máxima: "El tiempo es muy lento para los que esperan, muy rápido para los que temen, muy largo para los que sufren, muy corto para los que gozan; pero para quienes aman, el tiempo es eternidad." De ella, y aplicándolo a un contexto de trabajo en equipo, se pueden extraer las siguientes conclusiones:
1. Ser un agente pasivo implica que el tiempo es pesado, que solo pensamos en esa pesadez y que los asuntos que lo ocupan son secundarios o, incluso, triviales.
2. Ser dirigente o responsable de la realización de actos conlleva tener el tiempo muy presente.
3. Participar y disfrutar de lo que es placentero es efímero.
4. Tener pasión por un quehacer es un deleite.
Seguramente, William Shakespeare, gran escenificador del alma humanana, no concebiría tal sentencia pensando en cómo gestionar reuniones eficaces, fructíferas, optimizadas. Da igual. Lo interesante es el análisis que podemos hacer para evitar que se cumpla. Valga como propuesta este decálogo sobre la gestión eficaz de las reuniones en el ámbito educativo:
CONSEJOS PARA REUNIONES EFICACES de Damián Carrera Reyes
